sábado, 14 de abril de 2012

EL FENÓMENO 23 (por Robert Anton Wilson)

El fenómeno 23

Robert Anton Wilson

Artículo # 23, 1977, de The Fortean Times




Escuché por primera vez del “enigma 23” por William S. Burroughs, autor de Naked Lunch, Nova Express, etc. Según Burroughs, había conocido a un tal capitán Clark, alrededor del 1960 en Tánger, que se jactaba de haber navegado 23 años sin sufrir un solo accidente. Ese mismo día, la nave de Clark tuvo un accidente que lo mató, junto con todos los pasajeros a bordo. Por otra parte, mientras que Burroughs estaba pensando en este crudo ejemplo de la ironía de los dioses, esa noche, un boletín en la radio anunció el accidente de un avión en Florida, EE.UU. El piloto fue otro capitán Clark y el vuelo era el #23.

Burroughs empezó a coleccionar “23” extraños después de esta horrible sincronía, y después de 1965 yo también comencé a hacerlo. Muchos de mis 23 más raros se incorporaron a la Trilogía“Illuminatus!” que escribí en colaboración con Robert J. Shea entre 1969 y 1971. Voy a mencionar sólo algunos de ellos aquí, para orientar a las almas ignorantes que no han leído Illuminatus! todavía:

En la concepción, mamá y papá contribuyen con 23 cromosomas cada uno para formar el feto. El ADN, portador de la información genética, tiene uniones irregulares cada 23 Angstroms. Aleister Crowley, en su Diccionario Cabalístico, define al número 23 como el número de la “vida” o “un hilo”, lo que nos recuerda obsesivamente la secuencia del ADN. Por otro lado, el 23 tiene muchos vínculos con los finales: en el código del telégrafo, el 23 significa “crisis” o “romper la línea”, y el Hexagrama 23 del I Ching significa “romper”. Sidney Carton fue el vigesimotercer hombre guillotinado en la producción de “Tale of two cities” (algunos lexicógrafos creen que aquello fue el origen de la misteriosa expresión jergal “23 Skiddoo!”)

Algunas personas han tenido sincronicidades sangrientas con el 23. Burroughs descubrió que el contrabandista “Dutch Schultz” (nombre real: Arthur Flegenheimer) había asesinado a Vincent “Mad Dog” Coll en la calle 23 en Nueva York, cuando Coll tenía 23 años de edad. Schultz mismo fue asesinado el 23 de octubre. Investigando más a fondo el caso de Dutch Schultz, me encontré con que Charlie Workman, el hombre condenado por dispararle a Schultz, estuvo 23 años preso por una sentencia de cadena perpetua y luego salió en libertad condicional.

El profesor Hans Seisel de la Universidad de Chicago le pasó la siguiente sincronicidad a  Arthur Koestler, quien la publicó en “El Desafío de la Probabilidad”. Los abuelos de Seisel tenían un 23 en su dirección, su madre tenía el número 23 como un número de calle y como número de apartamento, Seisel una vez tuvo el número 23 en su domicilio y en su oficina de asesoría jurídica, etc. Durante su visita a Monte Carlo, la madre de Seisel estaba leyendo una novela, “El amor de Jeannie Ney”, en la que la heroína gana una apuesta con el 23 en la ruleta. Su madre trató de apostar con el número 23 y acertó en el segundo intento.


Adolf Hitler fue iniciado en la Sociedad Vril (que muchos consideran un frente de los Illuminati) en 1923. El Banco Morgan (que es considerado como el respaldo financiero de los Illuminati por la John Birch Society) está en Wall Street #23, en Manhattan. Cuando se llevó a cabo el montaje teatral de “Illuminatus!”, se estrenó en Liverpool el 23 de noviembre (que es también el cumpleaños de Harpo Marx). Ken Campbell, productor de Illuminatus!, encontró en la página 223 de “Memorias de Jung, Sueños y Reflexiones” un sueño extraño en Liverpool, donde describe la intersección de la calle del teatro donde fue el estreno de Illuminatus! (Jung, por supuesto, fue el primer psicólogo que estudió las coincidencias extrañas de este tipo y que los llamó sincronicidades). Campbell también afirma que Hitler vivió brevemente en Liverpool cuando tenía 23 años de edad, pero no he encontrado las referencias de ello.

Recientemente, fui invitado a unirme a una expedición al Triángulo de las Bermudas. Me negué a causa de otros compromisos, pero “la tripulación que nunca descansa” (nombre de Sir Walter Scott para denominar la inteligencia – o idiotez – que nos mantiene pendientes de este tipo de fenómeno) se negó desengancharme tan fácilmente. Pocos días después de que la expedición partiese, encendí la televisión y vi un anuncio de una nueva película, “Aeropuerto 77”. El spot comienza con un actor gritando: “¡El Vuelo 23 cayó al Triángulo de las Bermudas!”

Una semana más tarde, Charles Berlitz, autor de “El Triángulo de las Bermudas”, afirmó que había encontrado una pirámide sumergida “dos veces más grande que las pirámides de Keops” bajo el mar. Puedes encontrar este edificio monstruoso descrito en Illuminatus, y dice específicamente que “es dos veces el tamaño de la pirámide de Keops” -, pero Shea y yo pensamos que estábamos escribiendo ficción cuando compusimos este pasaje en 1971. En 1977, Berlitz afirmó que esto era real.


Ahora tengo muchos ejemplos raros de casos con el número 23, y la gente siempre me está enviando otros nuevos.

La geometría de Euclides comienza con 23 axiomas.


Tan pronto como empecé a interesarme seriamente por la sincronía con el 23, uno de mis mejores amigos murió el 23 de diciembre.


Mis dos hijas mayores nacieron el 23 de agosto y 23 de febrero, respectivamente.


Según “Tantra: El Yoga del Sexo” de Omar Garrison, además del ciclo conocido de 28 días de las mujeres, hay un ciclo masculino de 23 días.


Burroughs, que tiende a ver el lado oscuro de las cosas, ve al 23 principalmente como el número de la muerte. A este respecto, es interesante que el Salmo 23 sea de lectura frecuente en los funerales.


Heathcote Williams, editor de “The Fanatic”, se reunió con Burroughs cuando él (Williams) tenía 23 años y vivía en una dirección de numeración 23. Cuando Burroughs le dijo, con tristeza, “23 es el número de la muerte”, Williams quedó impresionado, pero se sintió más impresionado cuando descubrió por primera vez que el edificio de enfrente de su casa era una morgue.


Bonnie y Clyde, los ladrones de bancos más populares de la década de 1930, vivieron conscientemente uno de nuestros mayores mitos underground americanos, y fueron muertos a tiros por los Rangers de Texas el 23 de mayo de 1934. Sus iniciales, B y C, tienen los valores cabalísticos de 2-3.


W, la letra 23 del alfabeto Inglés, aparece continuamente en estos asuntos. El físico que colaboró con Carl Jung en la teoría de la sincronicidad fue Wolfgang Pauli. William Burroughs fue el primero en señalarme el misterio del número 23. El asesino de Dutch Schultz fue Charlie Workman. Adam Weishaupt y/o George Washington, los dos (o uno), líderes del Iluminismo del siglo 18, también se me vienen a la mente. William Shakespeare nació y murió el 23 de abril.

Estoy cada vez más interesado en Sir Francis Bacon, posiblemente un líder de los Illuminati del siglo 17 (algunas pruebas de ello pueden encontrarse en “La Iluminación de los Rosacruces” de Francis Yates). A Bacon, de acuerdo con la costumbre, se le permitió escoger el día de su propia asunción como caballero de Isabel I. Eligió el 23 de julio.

El doctor John Lilly se refiere a “la tripulación que nunca descansa”, como “Centro de Control de Coincidencias Cósmicas” y advierte que ellas les prestan atención a quienes se interesan por éstas. Concluyo esta cuenta con la mayoría de los 23s alucinantes que he tenido en mi propia vida.

El 23 de julio de 1973, tuve la impresión de que estaba siendo contactado por algún tipo de intelecto avanzado proveniente del sistema de la estrella doble Sirio. He tenido experiencias psíquicas extrañas de ese tipo desde hace muchos años, y yo siempre las registro cuidadosamente, pero me rehúso a tomar cualquiera de ellas literalmente, hasta que existan pruebas de carácter objetivo. Sin embargo, ésta era especialmente sorprendente, tanto intelectual como emocionalmente, así que pasé el resto del día en la biblioteca más cercana leyendo sobre Sirio. He encontrado, entre otras cosas, que el 23 de julio está estrechamente relacionado con esa estrella.

El 23 de julio, los antiguos sacerdotes egipcios comenzaban una serie de rituales a Sirio, continuando hasta el 8 de septiembre. Dado que Sirio es conocido como la “Estrella Perro”, siendo la constelación Canis Major, el período del 23 de julio a 8 de septiembre se conocía como “los días de perro”.


Mi experiencia psíquica de ‘contacto’ continuó, de vez en cuando, durante dos años, hasta noviembre de 1974, después de que me forcé a terminarla por terquedad (me estaba cansando de preguntarme si fui seleccionado especialmente para una gran misión de importación interestelar, o si simplemente me estaba volviendo loco).

Después de dos años de filosófica reflexión sobre el tema (fines de 1974 – principios de 1976), finalmente me decidí a sintonizar una vez más con las transmisiones de Sirius a la Tierra, y tratar de producir algo objetivo. El 23 de julio de 1976, utilizando una batería compuesta de yoga y técnicas chamánicas, me abrí a otra explosión de Sabiduría Cósmica y le dije a los transmisores que quería algo objetivo en esta ocasión.

La semana posterior, la revista Time publicó un artículo completo sobre Robert KG Temple y su libro “El Misteriode Sirio”, que afirma que el contacto entre la Tierra y Sirio se produjo alrededor de 4500 AC en el Cercano Oriente. Los festivales del 23 de julio en Egipto fueron parte de las pruebas de Temple, pero yo estaba más impresionado por sus iniciales del medio, KG, ya que, Kallisti Oro (Kallisti Gold) es la marca de marihuana cara fumada por el héroe de Illuminatus!.

En la misma semana, es decir, una semana después de mi experimento, la revista Rolling Stone publicó un artículo de un grupo alemán llamado Ramsés. Uno de los músicos se llamaba Winifred, que es el nombre de uno de los cuatro músicos alemanes en Illuminatus!, y el artículo incluía una gran pirámide con un ojo encima de él, el símbolo de los Illuminati.

¿Coincidencia? ¿Sincronicidad? ¿Inteligencia superior? ¿Idiotez superior?

Por supuesto, el ojo en la pirámide era uno de los símbolos favoritos de Aleister Crowley, que alguna vez se llamó a sí mismo Epopt el Iluminado, y su revista The Equinox tenía como subtítulo “Una revisión de la Ciencia Iluminista”. Y 2 / 3 es igual a 0,66666666 etc – el número de Crowley repetido hasta la saciedad. A los lectores de esta pieza les resultaría divertido hojear “El Renacimiento Mágico” y “Aleister Crowley y el Dios oculto”, dos libros de Kenneth Grant, un ex estudiante de Crowley (¡y tenga en cuenta las iniciales KG otra vez!). Encontrará numerosas referencias veladas y vinculaciones no especificadas de Crowley con Sirius.

El actor que interpretó al Padre Pederastia en la producción del National Theatre de Illuminatus!, me informó que una vez conoció a Crowley en un tren. “Mera coincidencia”, si lo prefiere. Pero la segunda noche de función del Teatro Nacional, los actores me convencieron para hacer de extra en la escena de la Misa Negra. Y, queridos hermanos y hermanas, así es como me encontré desnudo en el escenario del Teatro Nacional, berreando el lema de Crowley “Haz lo que quieras es toda la ley”, bajo el patrocinio de Su Majestad la Reina.

Como buen agnóstico ontológico que soy, nunca me creo nada literalmente. Pero nunca dejaré de preguntarme cuánto de esto fue programado por el Tío Aleister antes de que yo naciera, y estoy seguro de que ese último detalle, mi único momento en el escenario del Teatro Nacional, era por causa del trabajo de Crowley.

Si usted lee “Confesiones de Crowley”, encontrará que él comenzó el estudio de la magia en 1898, a los 23 años.

Reblogueado de Necronomicosas


Revisado por Mazzu Stardust



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